El Hospital Dubarry, en terapia intensiva
- Lunes, 23 Julio 2012 08:00
No hay agua caliente desde hace meses y hay sectores sin calefacción • Los techos se llueven y una habitación de terapia se desaloja los días de lluvia • Ola de cuestionamientos de usuarios y empleados.
Una discusión en Facebook sobre los fondos disponibles en la cooperadora del Hospital, desató una espiral de denuncias de usuarios y empleados sobre el estado del edificio y el funcionamiento general de la institución. En el Dubarry no hay agua caliente desde hace seis meses en todo el edificio, y no hay fecha de reposición de los termotanques necesarios para ofrecer la prestación. Al mismo tiempo, muchos ambientes están sin calefacción, ya que los radiadores que se van rompiendo o tienen pérdidas, se anulan. También es grave la situación de los techos: hay filtraciones, las canaletas de desagüe están tapadas, cuando llueve el agua se estanca y gotea durante días sobre el cielorraso. La situación es alarmante en muchos sectores. Hay una habitación de terapia intensiva que se desaloja los días de lluvia, con enfermos incluidos.
La situación descripta por fuentes gremiales, médicos y usuarios es la de un edificio con urgente necesidad de inversiones en mantenimiento, pero no parece haber partidas de dinero previstas.
Una síntesis de los principales problemas reportados:
• Los termotanques que distribuyen el agua caliente a todo el hospital no funcionan desde diciembre. No se puede realizar higiene a los internados. Para limpiar los utensillos y las bandejas de cocina se calientan ollas de agua y se lava todo junto.
• Los techos están en abandono. Los días de lluvia se filtra el agua hasta el durlok lo que provoca que sea reemplazado periódicamente. Las canaletas de desagüe están sucias, llenas de desechos que deben ser removidos. Después de la lluvia, muchos sectores de los techos se convierten en verdaderos estanques.
• Una habitación de terapia intensiva debe ser desalojada los días de lluvia ya que el agua se filtra y se llueve sobre las camas.
• De los dos grupos electrógenos existentes solo funciona uno, el otro se encuentra en estado de abandono.
• Los materiales usados para el mantenimiento son en la mayoría de los casos de baja calidad, lo que provoca que las reparaciones sean provisorias y continuas.
• El baño de la guardia fue clausurado y reemplazado por una oficina (ver aparte).
Una planta desanimada
Las quejas de usuarios y empleados no apuntan a nadie en particular, pero tienen una característica en común: el sentimiento de que no hay un reconocimiento de los problemas y un plan para superarlos. El desánimo cunde en la planta de personal, y en el hospital es récord la cantidad de empleados con carpetas médicas.
Entre las comunicaciones recibidas, abundan las críticas a los profesionales que acortan exageradamente las horas de atención al público. Hay servicios que figuran como de 6 horas, y sólo funcionan de 10 a 11 horas aproximadamente. Hace un tiempo hubo una auditoría y al no encontrarse el servicio al momento de llegar los auditores, tuvieron que llamar a los profesionales y hacerlos entrar por la parte de atrás del hospital para simular que el servicio estaba funcionando.
No faltan las críticas a la política de compras: “El hospital compra reactivos muy caros que no se usan en los análisis que hacemos aquí”, afirma un reputado profesional. “¿Para qué se gasta en estos insumos cuando se nos caen los techos”?
El director del hospital Rodolfo Príncipi no pudo ser ubicado durante el fin de semana para que ofrezca su postura sobre el tema.
Crónica de un colapso anunciado
Hace menos de dos años, una conferencia de prensa de la Asociación de Médicos del hospital Blas L. Dubarry desató una tormenta política. Los médicos denunciaron una situación insostenible, anticiparon el inminente colapso del centro, y hasta revelaron maniobras de publicidad engañosa de la actual gestión, que presentó como “equipamiento nuevo” lo que en realidad eran aparatos reparados. “Pero el problema más grande es la indiferencia de las autoridades municipales y del hospital”, dijeron entonces los médicos. El doctor Botti, presidente de la Asociación, denunció que existe “persecución laboral” hacia los médicos, e hizo referencia a denuncias penales que realizó sobre la situación del hospital, que están “cajoneadas”.
Clausuraron el baño de la guardia
La guardia del Hospital Dubarry nunca fue un spa, pero a partir de ahora la estancia en el lugar va a ser aún más dura. Es que recientemente fueron clausurados sus baños para construir una oficina. En el lugar, donde es habitual que se agolpen muchas personas en espera de ser atendidas, la ausencia del baño se hará notar. “Si toca una espera larga en la guardia y con chicos, hay que trasladarse al sector vacunas (en la otra punta) para encontrar el único baño disponible”, reclama un conocedor del edificio del hospital.
El funcionamiento de la guardia no es óptimo. Usuarios y empleados relatan que durante las guardias es común que algunos médicos dejen su celular y haya que ubicarlos de forma telefónica ante una emergencia.
Una fuente interna defiende la calidad de la atención en la guardia, pero apunta que se pierden recursos en su gestión: “Todos ante una urgencia terminan en la guardia del hospital y suele ocurrir, que después de hacer análisis, rayos X, tomografía y demás estudios a gente con obra social, se resuelve la derivación a un centro privado, que factura todo el primer módulo de internación en desmedro del hospital, que ha gastado en atención e los insumos hospitalarios pero no recibe ingresos”.


Comentarios
Hasta hoy no sabemos en que quedó eso. Ojalá haya verdadera voluntad de cambiar algo.
A mí me preocupa, y me alarma.
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